Partí de este suelo patrio
donde mi infancia afloraba,
enmarcada por tus vivos bríos,
me impulsaste aunque dudara.
Sembraste aquí el arte fresco,
que es amar acordes y palabras,
educar en espíritu como en cerebro,
y tener vocación por mi alma.
Aquí en mis raíces, rezo por cada mente convertida,
que sentados en tus guaduales vuelven la cultura vida,
Y tornan el “corazón del arte” una lección aprendida.
Aquí en mis raíces, crecí con vástagos de ensueño,
donde frutos que celebro, son números y son versos,
Y comprendí que aprendo allí donde también crezco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario