Soy tu presa cuando quieras cazarme,
No dudes si tiemblo al verte apuntar.
¡Traspáseme en pleno tu punta pedernal
Desde el bordón que curva tu talle infame!
Soy tu diana presta a que me aciertes
Cuando tu arco se tensa ante mi silueta,
Penetra mi centro la mirada de tu flecha
Y palpita la madera de tu astil inerte.
¡Deseo me penetres con tu destreza medieval
Y puedas atinar a mi armadura tan carnal
Para inyectarme con todo tu apetito tan letal!
¡Y si das en el blanco, cupido arquero
Sólo sangrará amor de mi corazón escudero
que vivirá cuando me mate tu éxtasis certero!
No hay comentarios:
Publicar un comentario