Era mi vida morada sin dueño,
Ausente de pasiones, llena de miedo,
Fortuna intocable, infinito duelo,
Sin sentido alguno, un único sueño:
Llegar a la muerte cumplido un deseo:
Un ángel que me llevase a tocar el cielo.
Llegaste a mi vida, casi sin verlo.
Hallaste la puerta, mi corazón abierto.
De pronto la vida, tú sin saberlo,
Cobraba sentido en este, mi averno.
Volviste primavera todo mi invierno.
Ya sólo esperaba con ansias nuestro encuentro.
Era otra vida estando contigo.
Ahora ella cobraba todo sentido.
Las luces, los parques, ¡Todo era lindo!
Tú eras mi ángel, ¡Sueño cumplido!
Mas ahora te busco y ya te has ido...
Me dejaste aquí, sin ningún motivo.
Me llevaste al cielo y me dejaste en el limbo.
Torturan mi alma recuerdos vividos.
Me ahogo en lágrimas por el cielo perdido.
No culpo de ello tu indiferencia para conmigo...
Tan sólo a este sueño profundo en el que me abismo
A esta soledad, a este vacío.
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