Sobre tu barcaza inquieta recorro
Las olas de mi pasión turbulenta
Solo hallo tus luceros en esta noche desierta
¡Naufrágame en tu isla y no pido socorro!
En mi guarida no hay luz ni razón
Cuando cubres tú todas las ventanas.
¡Ah, que me lleven tus sombras, las más lejanas…
Y me pierda, no me vea, mi bello telón!
Invádeme, viajero, profundo con tu barco…
Pronto… sobre mí escribe tus memorias:
¡Soy tu libro abierto y en blanco!
Irrumpe despacio, vírgenes son mis tierras.
Mi aldaba no tiene huellas… no pasas del marco…
¡Traspasa ya la puerta e invádeme entera!
No hay comentarios:
Publicar un comentario