Refrescan y me pierden el alma
estas brasas que mecen mi cama,
y la balancean con este náutico incendio
que se prende cuando él me ama.
Allí, tan viva y tan expuesta
Hallo siempre mi guarida perfecta
Bajo esta pasión que me enreda
Me eleva, me aísla y me entrega.
Y cómo mece mi corazón el vaivén de tus besos,
mientras con dulzura te arrullan mis dedos
y sellas con susurros todo mi deseo.
Y así, en miles de formas, vivo y muero
Cuando apreso tu pasión entre mis miembros
y llenas con espasmos mi cuerpo por dentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario